lunes, 29 de octubre de 2012

Cuando echo las culpas a Dios de lo que me pasa- o les pasa a los demás

Cuando la dificultad es
como un muro infranqueable
Cuando nos topamos con algún dolor o sufrimiento, sobre todo si no vemos la causa o la finalidad, echamos la culpa a Dios. 
Es normal que no nos "apetezca" enfrentarnos a esa situación, que nos veamos sin fuerzas,  que no lo entendamos, que nos rebelemos.... pero, ¿contra Dios? ¿Es Él la verdadera causa de lo que nos pasa? Y si no lo es, ¿por qué lo permite?
A veces miramos la dificultad como si fuera un muro insalvable que alguien o algo con mala idea me ha puesto delante. ¡Míralo de otra manera!
Dios, uniendo los puntos... ¡hace maravillas!
 

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